miércoles, 25 de noviembre de 2020
martes, 10 de noviembre de 2020
La soledad nos afecta a todos en algún momento de nuestras vidas; frases como: «Estoy sola» o «No tengo a nadie» suelen ser bastantes frecuentes.
A veces, la persona que las dice puede tener familia, amigos o incluso un gran número de seguidores en las redes sociales, pero, en realidad, no se siente en verdadera sintonía con nadie; y es que lo que, de verdad, quiere transmitir es que se siente sola.
Es una sensación difícil de explicar, se trata de una mezcla de sentimientos de inadecuación, de carencia, pero sobre todo de vacío.
La OMS define la salud como: «el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». En ese sentido, el bienestar general depende en gran medida de la calidad de los vínculos que establecemos con los demás.
El sentimiento de soledad es un factor perjudicial para nuestra salud, llegando incluso a generar consecuencias negativas en nuestro bienestar emocional y psicológico, como: tristeza, estrés, falta de motivación, desesperanza, angustia, miedo…
Podemos distinguir entre dos tipos de soledad: la emocional y la social.
- La soledad emocional, es aquella que surge de la carencia o pérdida de una relación íntima con otra persona. Es esa sensación de vacío que nos invade cuando alguien muy importante para nosotros, ya sea por separación, muerte o cualquier otra causa, desaparece de nuestra vida. En ese momento, nos vemos obligados a sobrellevar la pérdida, pero nos encontramos perdidos y sin las referencias en las que antes nos apoyábamos para afrontar el día a día.
- La soledad social, aparece cuando no tenemos una red de relaciones sociales de la que nos sentimos parte y con la que podamos compartir intereses y actividades. Esta situación puede llegar a ser muy frustrante si formamos parte de un grupo pero no coincidimos ni en sus valores ni en su forma de actuar, es decir, nos sentimos el “bicho raro”.
El sentimiento de soledad, tal y como lo definen Peplau y Perlman (1979), es la percepción de la brecha entre lo que la persona espera de las relaciones interpersonales y lo que hubiera deseado.
En la misma línea el psicólogo Guy Winch hace hincapié en la subjetividad de la soledad, ese sentimiento sólo depende de si uno se siente emocional o socialmente desconectado de quiénes le rodean, independientemente de se esté rodeado de personas, amigos, familia, etc.
El sentimiento de soledad, por tanto, es producto de las creencias que la persona tiene y de las valoraciones que realiza acerca de su situación emocional y/o social.
La soledad es un sentimiento que nos advierte de una carencia de contacto afectivo o social, pero, como casi siempre, el problema no es la sensación que sentimos, si no lo que hacemos con ella y como la gestionamos.
Se puede interpretar esa señal como un impulso para actuar y, en consecuencia, a buscar relaciones de forma más activa, o bien, puede ser el motivo que nos lleve a aislarnos todavía más, en un intento de protegernos para que los demás no nos hagan daño.
Un factor que parece estar relacionado con el sentimiento de soledad es la competencia social, es decir, entre otras cosas, la capacidad de las personas para manifestar sus sentimiento y opiniones.
En este sentido, suelen aparecer pensamientos distorsionados en los que la persona se convence de que no resulta amable, interesante ni digna de ser apreciada, y rechaza, por tanto, cualquier tipo de amigos potenciales con el objetivo de protegerse a sí misma del posible rechazo.
La base que subyace a este tipo de creencias, suele ser el miedo a compartir, a mostrarse tal y como uno es…; este tipo de temores dificulta mucho la creación de relaciones interpersonales sólidas.
La soledad no sólo tiene consecuencias a nivel psicológico, si no que también hace mella en nuestra salud física.
El sentimiento de soledad se ha vinculado a un debilitamiento del sistema inmunológico, haciéndolo más vulnerable a todo tipo de enfermedades y dolencias.
Debido al constante estado de alerta en el que se vive, no logramos descansar adecuadamente y nuestro cuerpo termina agotándose.
Además, una persona que se siente sola al estar más angustiada, deprimida y hostil, tiene menos probabilidades de llevar a cabo actividades físicas, con las repercusiones que esto significa para nuestro cuerpo.
Suele ser común que las personas que se sienten solas se sumerjan en un círculo vicioso: la persona se siente sola, se deprime, y entonces se siente más sola y más deprimida.
El resultado es una pérdida de interés por el día a día y por emprender nuevas actividades que quizás le ayudarían a conocer a otras personas con las cuales podría compartir gustos y valores.
El primer paso necesario para romper con este círculo, es que decidamos no hacer caso al instinto natural que nos dice que al aislarnos estamos en un lugar seguro.
Para hacerlo es necesario que adoptemos una actitud más activa, el sentimiento de soledad no va a desaparecer por arte de magia si no se hace nada.
Es prioritario que inviertas parte de tu tiempo en establecer relaciones con otras personas.
Algunas sugerencias serían apuntarte a cursos que te interesen o involucrarte en actividades que te gusten, retomar o llamar a antiguas amistades, etc.. esto te permitirá encontrar a personas que compartan tus mismos gustos y aficiones.
Es casi seguro que sentirás miedo y que te sentirás incómodo, pero recuerda que la soledad está afectando a tus percepciones y que la gente tiende a responder de manera más positiva de lo que creemos.
Volver a salir y ponerse en contacto con los demás de manera activa es una tarea difícil, pero es necesario hacerlo para superar ese duro sentimiento de soledad.
Sin embargo, en algunos casos, simplemente realizar actividades y conocer a otras personas no es suficiente, y es necesario tomar otras medidas, como la terapia psicológica cognitiva-conductual.
Este tipo de terapia está orientada a modificar los patrones de pensamiento que fomentan el malestar emocional y en las creencias y actitudes que subyacen a dichos patrones.
Las personas que se sienten solas mantienen suposiciones incorrectas sobre sí mismas y sobre la percepción que otras personas tienen de ellas.
Modificar estas creencias inadecuadas es la mejor manera de reducir el sentimiento de soledad; la terapia psicológica es una herramienta adecuada y eficaz para lograrlo, tal y como apuntan diferentes estudios e investigaciones.
Al igual que la soledad no siempre tiene que ver con la presencia o ausencia de otras personas, tampoco tiene que tener siempre una connotación negativa o ser dañina.
Existe un tiempo para comunicarnos con los demás y otro para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos, en el que la soledad es indispensable.
Los periodos de soledad nos sirven para dar un paso atrás, mirar nuestra vida en retrospectiva y planear el futuro.
Estar solos, sin dar explicaciones a nadie, simplemente disfrutando de aquellas cosas que más nos apetecen lejos de las obligaciones cotidianas puede ser altamente terapéutico, y es un ejercicio muy recomendable, sobretodo cuando nuestra rutina diaria es muy estresante.
jueves, 5 de noviembre de 2020
MI FAMILIAR/AMIGO TIENE
DEPRESIÓN... NO SÉ QUE DECIRLE O CÓMO HABLAR CON ÉL/ELLA... (SUGERENCIAS NO
TÉCNICAS).
Cuando un familiar o amigo está cursando un
trastorno del estado de ánimo como lo es la depresión, es común que muchos
familiares o amigos se encuentren perdidos o nada familiarizados de cómo
establecer desde una conversación o convivir con la persona. Algunos caen sin
quererlo en la invalidación de lo que están cursando, o bien presionar ante su
propia frustración de sentirse incapaces de hacer algo por ese familiar o amigo
cercano. Muchos somos emocionalmente incompetentes a la expresión y regulación
de nuestras emociones/sentimientos, a la organización de nuestras ideas antes
de expresarlas, de sentir que cualquier cosa que haga es insuficiente. Por
ello, le comparto algunas frases que pueden brindarle una idea cercana a como acércanos
de forma afectiva sin invalidar a quien cursa por depresión.
Antes de llegar a las oraciones, cubriré algunas
intenciones generales que las personas deberían tener al comunicarse con
personas que experimentan un trastorno del estado de ánimo o una fase
depresiva.
Descargo de responsabilidad: Esta NO es una guía
de terapia o tratamiento clínico. Esta es una guía de lo que pueden hacer los
NO profesionales para ayudar a sus amigos deprimidos. Supongamos que está
dispuesto a hablar primero con personas deprimidas. Y luego, continuando mi
suposición, el que quieres ayudarlos en lo que puedas. Continuemos con una
definición menos técnica a lo habitual.
¿Y la depresión qué es?
La depresión es un estado prolongado de
depresión física y mental. Los hábitos alimenticios y de sueño cambian. Hay
falta de motivación en muchas facetas de la vida. El mundo se ve de una manera
menos positiva de lo que justifica la objetividad. Existe un patrón de
pensamiento rígido que daña el bienestar de la persona. No es tristeza ni
dolor. No es un estado de ánimo fugaz. No es algo que se pueda cambiar por
capricho.
Antes de llegar a las 30 frases, permítame
sugerirle algunos puntos previos que son de gran utilidad, y que si me
preguntara alguien qué tan importantes son en la vida, mi respuesta seria que
son herramientas personales de bolsillo, básicas.
- Escuchar: Uno de los problemas clave que
enfrentan las personas con depresión es que tratan de acercarse a las personas
y sienten que los demás no entienden por lo que están pasando. Así que mi
primera recomendación es simplemente escuchar. Escuchar puede dividirse en dos
partes:
1. Escuchar y comprender lo que están diciendo.
2. Hacer preguntas breves para comprender mejor
lo que están diciendo.
Es importante concentrarse en escuchar
detenidamente. Escuchar una declaración y luego responder de inmediato no es
escuchar. Déjalos hablar y verás que en unas pocas frases te pintan un cuadro.
El solo hecho de que ellos hablen y tú escuches les ayuda.
- Empatía: La empatía es la capacidad de
compartir los pensamientos y sentimientos de otra persona, también puede
entenderse como el empatar conceptos. Se trata de pensar y reflexionar sobre su
perspectiva. Trate de comprender su situación tal como la ven. Esto va de la
mano con la escucha. Cuando escuche y luego responda, deje que su respuesta sea
empática. Use oraciones que parafraseen lo que sienten, piensan y experimentan.
Estos son los componentes clave para extender la
empatía:
-Ver el punto de vista de otra persona
- Eliminar el contenido de influencia de tu
propia influencia
- Articular su reflejo de su punto de vista
Evite consejos, sugerencias, recomendaciones,
opiniones, en esa reflexión. Cualquier forma de juicio puede ser destructiva.
- Extender ayuda: Comencemos con una dura
verdad. No todo el mundo es capaz de brindar ayuda útil, procesable y
profesional. ¿Qué haces cuando no eres un profesional de la salud mental?.
Puede extender la ayuda de la siguiente manera:
- Escuchar y no juzgar
- Empatía
- Referirlos a un profesional
- Declarando que estás ahí para alguien
- Demostrar que pueden confiar en usted con
compromiso
- La sola idea de ofrecer apoyo, de forma
abstracta, también puede ser útil. Lo que cuenta es la intención de lo que
ofrece.
- Estar ahí: Estar ahí para alguien implica
ofrecer apoyo activo y una sólida declaración de empatía, aceptación y
comprensión. Aunque no siempre es fácil extender la ayuda profesional, la
promesa de estar ahí es suficiente en muchas ocasiones. Como está "ahí
para ellos", deje de lado los juicios de cualquier tipo. Hágales saber que
puede confiar en ellos.
- Honestidad y aceptación: la honestidad (y
sinceridad) es necesaria para poder ayudar a alguien. Las falsas promesas de
estar ahí son destructivas. Imagínese, declara que está ahí para la persona. Tu
amigo deprimido ya tiene sentimientos de abandono y se siente un poco seguro
sabiendo que estás ahí para él. Pero no lo haces. Esto refuerza los
sentimientos de abandono. Sea acogedor y no deje que se sienta aislado de todo.
La aceptación es una aceptación directa de lo
que era la persona antes de la depresión, cómo es durante la depresión y cómo
quiere ser después de superarla. Acéptelos sin juzgarlos.
Ahora sí, vamos a las 30 frases. Ejemplos de
oraciones para usar al hablar con personas deprimidas:
1.-Estoy aquí para hablar de cómo te sientes.
2.-Por favor, dime, si te sientes cómodo, por lo
que está pasando.
3.-Estoy escuchando.
4.-Debe ser duro sentirse así todos los días.
5.-Solo puedo imaginar que estás pasando por
mucho.
6.-Cuéntame más, quiero conocer los detalles.
7.-Puedes sentirte cómodo compartiendo, estoy
aquí para escuchar.
8.-Entonces, ¿qué sentiste cuando sucedió _____?
9.-¿Te sientes así con frecuencia por ____?
10.-Ayúdame a entender por lo que estás pasando.
11.-¿Quieres compartir algo más conmigo?
12.- Estoy tratando de verlo desde tu punto de
vista.
13.-Dime si te entiendo bien.
14.-¿Puedo ayudar de alguna manera?
15.-Déjame intentar reformular lo que estás
diciendo. -Luego, reformule-
16.-Quiero asegurarte que no estoy aquí para
juzgar ni dar mi opinión.
17.-Estoy ahí por/para ti.
18.- Puedes recurrir a mí si necesitas a alguien
que te escuche.
19.-No puedo decirte qué hacer, pero te sugiero
que te busques ayuda con un profesional.
20.-Hay formas de tratar la depresión, puedes
entender las cosas que hoy te duelen desde otra perspectiva. Buscamos a un
profesional que te ayude con eso.
21.-Estoy un poco preocupado. ¿Buscarás ayuda
profesional?
22.-Gracias por compartir. Así es como lo veo.
23.-¿Crees que hay otras formas de entender lo
que te está pasando? utiliza perspectivas alternas de forma objetiva.
24.-Tus sentimientos son válidos. Siento que a
pesar de que son válidos y verdaderos, pueden dañarte.
25.-Les extiendo mi apoyo. Haré lo que pueda.
26.-No se preocupe, puede superar esto y tener
una vida mental más saludable. Tomaría algo de trabajo y vale la pena.
27.-Entiendo que todos vemos las cosas de manera
diferente. Lo que es cierto para mí no lo será para ti. Y lo que es verdad para
ti no será lo mismo para mí. Quizás verlo desde una perspectiva diferente
podría ayudar.
29.-¿Hay alguna otra perspectiva que puedas
tener sobre tu experiencia?
29.-¿Es posible que haya sucedido de esta
manera? Ofrezca una perspectiva alternativa.
30.-Puede que no entienda la gravedad de lo que
está pasando. Quiero que sepas que te acepto y lo que estás compartiendo
conmigo es valioso para mi.
Un plus:
Estoy ahí para ti, incondicionalmente. Somos
amigos y te acepto sin juicios de mi parte.
PRECAUCIÓN
-Aunque sus intenciones sean verdaderas y
buenas, evalúe lo que está tratando de decir. Asegúrese de que otros lo reciban
correctamente.
-No pintes una imagen falsa. A nadie le gustan
las decepciones aunque las acepte.
-Sea sincero y genuino.
-Cuando intentas ayudar a un amigo con
depresión, tu trabajo no es tratar la depresión. Es ser amigo. Así que no
intentes tratarlos.
-Una persona deprimida puede sentir que los
demás se esfuerzan demasiado por hacerla sentir bien o intentar ayudar. Se
normal con ellos. Interactúe como lo haría en un día normal. Apreciarían las
reuniones habituales.
-Las personas deprimidas no buscan lástima, así
que no muestres lástima.
-Si estás pasando el rato y divirtiéndote
casualmente, deja que sea informal y divirtiéndote. Una conversación forzada sobre
la depresión de uno puede no ser la mejor idea. Tampoco sería la mejor idea
hacer constantemente todos los lugares de reunión sobre la depresión.
-Comprenda cuándo se requiere espacio incluso
cuando está con una persona deprimida. Sin regañar, sin empujar.
Entonces, ¿ahora estás seguro de hablar con un
amigo deprimido? ¡Seguramente les encantaría tenerte cerca!
Saludos, justo y necesario.
Neuropsicólogo Jesús Valenzuela
Psicólogo
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